Aprender, desaprender y volver a aprender: la competencia que impulsa la innovación

Durante décadas, el conocimiento fue considerado uno de los activos más valiosos de cualquier organización. Quien acumulaba mayor experiencia o dominaba una disciplina específica tenía una ventaja competitiva que podía mantenerse durante años. Hoy esa realidad ha cambiado profundamente. La velocidad con la que evolucionan la tecnología, los mercados y las necesidades de las personas ha reducido el tiempo de vigencia del conocimiento y ha convertido el aprendizaje continuo en una de las competencias más importantes para el presente y el futuro de las organizaciones.

Vivimos en una época donde nuevas herramientas aparecen constantemente, los procesos se transforman con rapidez y disciplinas completas evolucionan en cuestión de meses. Lo que hace apenas unos años era considerado una buena práctica, hoy puede haber sido reemplazado por metodologías más eficientes, tecnologías más avanzadas o formas de trabajo más colaborativas. En este contexto, el verdadero desafío ya no consiste únicamente en adquirir conocimiento, sino en desarrollar la capacidad de aprender de manera permanente y adaptarse con agilidad a un entorno en constante cambio.

Las organizaciones que lideran procesos de transformación han comprendido que la innovación no depende únicamente de la inversión en tecnología o de la ejecución de grandes proyectos estratégicos. Su principal ventaja radica en la capacidad de sus equipos para incorporar nuevos conocimientos, cuestionar prácticas tradicionales y convertir el aprendizaje en una herramienta para mejorar continuamente. La innovación comienza mucho antes de desarrollar una nueva solución; comienza cuando existe la disposición para entender que siempre es posible hacer las cosas de una mejor manera.

Aprender ya no es una etapa, es una forma de trabajar

Durante mucho tiempo asociamos el aprendizaje con una etapa específica de la vida. Estudiábamos durante algunos años, obteníamos un título y posteriormente aplicábamos ese conocimiento a lo largo de nuestra carrera profesional. Sin embargo, la transformación digital ha modificado completamente esa lógica.

Hoy el aprendizaje no termina cuando finaliza un programa académico. De hecho, probablemente sea allí donde realmente comienza. La velocidad del cambio obliga a mantener una actitud permanente de actualización. Nuevas regulaciones, herramientas digitales, metodologías ágiles, modelos de análisis de datos e inteligencia artificial aparecen continuamente, generando oportunidades que hace pocos años ni siquiera imaginábamos.

Esto significa que aprender dejó de ser una actividad ocasional para convertirse en una práctica cotidiana. Las organizaciones que fomentan esta cultura logran adaptarse con mayor rapidez, responder mejor a los cambios del entorno y desarrollar equipos capaces de afrontar desafíos cada vez más complejos.

El desafío de desaprender

Curiosamente, aprender no siempre es la parte más difícil del proceso. En muchas ocasiones, el mayor reto consiste en desaprender.

Desaprender no significa olvidar la experiencia adquirida ni desconocer el valor del conocimiento acumulado. Significa reconocer que algunas prácticas, procedimientos o formas de pensar que fueron exitosas en determinado momento pueden dejar de ser las más adecuadas cuando cambian las circunstancias.

En todas las organizaciones existen procesos que nacieron para resolver necesidades específicas y que, con el paso del tiempo, terminaron convirtiéndose en hábitos difíciles de cuestionar. Muchas veces seguimos realizando ciertas actividades simplemente porque “siempre se han hecho así”. Sin embargo, la innovación exige revisar constantemente esas prácticas y preguntarse si continúan generando valor o si existe una forma más eficiente de alcanzar el mismo objetivo.

Desaprender requiere humildad profesional. Implica aceptar que siempre existen nuevas maneras de trabajar, nuevas herramientas para resolver problemas y nuevas perspectivas que pueden enriquecer nuestra experiencia. Lejos de debilitar el conocimiento, esta actitud lo fortalece, porque permite combinar la experiencia acumulada con las oportunidades que ofrece el presente.

La inteligencia artificial está acelerando el cambio

Pocas tecnologías han transformado el mundo laboral con tanta rapidez como la inteligencia artificial. En apenas unos años, herramientas capaces de analizar información, generar contenido, automatizar tareas o asistir en la toma de decisiones han comenzado a integrarse en prácticamente todos los sectores económicos.

Esta evolución no significa que las personas pierdan protagonismo. Por el contrario, hace aún más importante el desarrollo de capacidades humanas como el pensamiento crítico, la creatividad, la comunicación, la ética y la capacidad para aprender continuamente.

La inteligencia artificial cambia la naturaleza del trabajo, pero también amplía las posibilidades de quienes están dispuestos a incorporarla como una herramienta de apoyo. Las personas que desarrollen nuevas competencias para trabajar junto a estas tecnologías estarán mejor preparadas para aportar valor dentro de sus organizaciones.

En este contexto, mantenerse actualizado deja de ser una ventaja adicional y se convierte en una condición necesaria para seguir creciendo profesionalmente.

El aprendizaje como motor de la innovación

Toda innovación comienza con un proceso de aprendizaje. Antes de resolver un problema es necesario comprenderlo. Antes de diseñar una solución es necesario conocer las necesidades de quienes se verán beneficiados por ella. Antes de incorporar una nueva tecnología es indispensable entender cómo puede integrarse a los procesos existentes.

Por esa razón, las organizaciones innovadoras dedican una parte importante de sus esfuerzos a crear espacios donde las personas puedan aprender unas de otras. La experiencia compartida, la colaboración entre equipos y el intercambio de conocimientos generan nuevas conexiones que difícilmente surgirían trabajando de manera aislada.

El aprendizaje también fortalece la capacidad para experimentar. Quienes mantienen una actitud abierta frente al conocimiento suelen sentirse más cómodos probando nuevas herramientas, explorando alternativas y adaptándose a escenarios desconocidos. Esa disposición favorece la innovación porque reduce la resistencia al cambio y convierte la incertidumbre en una oportunidad para descubrir nuevas soluciones.

Construir una cultura que aprende

Las organizaciones no desarrollan una cultura de aprendizaje únicamente ofreciendo cursos o capacitaciones. Aunque estos espacios son importantes, el verdadero aprendizaje ocurre cuando forma parte de la manera habitual de trabajar.

Una cultura organizacional orientada al aprendizaje promueve la curiosidad, incentiva las preguntas, reconoce el valor de compartir conocimiento y entiende que los errores, cuando se gestionan adecuadamente, pueden convertirse en oportunidades para mejorar. También fomenta la colaboración entre áreas, porque reconoce que el conocimiento colectivo suele generar mejores resultados que el conocimiento individual.

En una organización como CENS, donde convergen disciplinas técnicas, operativas, comerciales y administrativas, esta cultura resulta especialmente valiosa. Cada proyecto, cada desafío y cada experiencia representan una oportunidad para aprender algo nuevo y fortalecer las capacidades del equipo. Cuando ese aprendizaje se comparte, toda la organización crece.

Prepararse para el futuro comienza hoy

El futuro no pertenece necesariamente a quienes poseen más conocimientos en este momento. Pertenece a quienes desarrollan la capacidad de seguir aprendiendo cuando las condiciones cambian.

La innovación no exige conocer todas las respuestas. Exige mantener la curiosidad suficiente para seguir haciendo preguntas, explorar nuevas posibilidades y adaptarse con rapidez a un entorno en permanente evolución.

Cada nueva competencia adquirida, cada experiencia compartida y cada conocimiento incorporado amplían nuestra capacidad para generar mejores soluciones y crear mayor valor para las personas.

Porque aprender no consiste únicamente en adquirir información.

Consiste en transformar la manera en que entendemos los desafíos y en desarrollar nuevas capacidades para afrontarlos.

Y esa es, precisamente, la esencia de la innovación.


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CENSNNOVA es una iniciativa empresarial de Centrales Eléctricas del Norte de Santander S.A. E.S.P. (CENS). CENS es una empresa del régimen general de servicios públicos que busca generar valor a sus grupos de interés mediante la prestación del servicio de energía eléctrica en su área de influencia, de forma segura, eficiente, confiable y sostenible, contribuyendo así al mejoramiento de la calidad de vida de la población. CENS tiene presencia en 5 regionales: Cúcuta, Pamplona, Ocaña, Tibú y Aguachica, conformadas por 47 municipios, de los cuales 40 se encuentran ubicados en Norte de Santander, 6 en el sur de Cesar y 1 en el sur de Bolívar. Para atender estos municipios, se cuenta con 51 oficinas de atención al cliente. Los negocios en los que opera CENS actualmente son Transmisión, Distribución y Comercialización de energía.

 
 

CENSNNOVA, con el lema “Convirtiendo lo cotidiano en extraordinario”, es una iniciativa empresarial que busca generar la capacidad de innovación distribuida en CENS y el territorio. Nace para dar respuesta a las necesidades organizacionales y del entorno, en relación con la transformación y crecimiento del negocio, dándole un nuevo sentido y dirección, con un enfoque integral y alineado con la estrategia, los ODS y los temas materiales.

El propósito empresarial-social de CENSNNOVA está alineado a la filosofía empresarial de CENS, buscando evolucionar y crecer a partir de la generación de soluciones para el territorio. Su estrategia corporativa, competitiva y de soporte está alineada a la meta de alcanzar el propósito empresarial, mediante la generación de nuevas capacidades que permitan el crecimiento y la rentabilidad del negocio.

 
 
 
 
 
 
 

Los focos de acción de CENSNNOVA son ser un:

  • Movilizador de la filosofía empresarial desde la transformación cultural en torno a la innovación.

  • Generador de capacidades mediante el relacionamiento con la Academia, el Estado, la Empresa y la Sociedad en pro del desarrollo del ecosistema de innovación territorial.

  • Apalancador de los logros empresariales a partir de la participación en diferentes escenarios de Actividades CT+I.

Internamente, la organización se encuentra en proceso de alineación gerencial, directiva, administrativa y operativa en las diferentes áreas de la empresa para tener capacidad de respuesta integral a las necesidades que ha generado la implantación de CENSNNOVA en sus diferentes líneas de acción y gestión. Externamente, su gestión ha girado en torno a movilizar y dinamizar el ecosistema de innovación en el territorio, a través de la suscripción de alianzas y convenios interinstitucionales y administrativos, en pro de una cultura de la innovación, replicando los modelos de gestión y estableciendo a largo plazo la sostenibilidad y réplica de la iniciativa.

 
 
 
 
 
 
 
 

En la constitución de las bases de CENSNNOVA, existió un proceso preliminar que enmarcó la gestión de la iniciativa. El objetivo general fue diseñar e implementar la metodología de gestión de innovación en CENS S.A E.S.P.. El alcance incluye:

  • Desarrollo de una metodología de gestión de la innovación.

  • Identificación de las necesidades de innovación de CENS.

  • Implementación de la metodología definida para atender las necesidades de CENS.

  • Consolidación de las ideas de innovación que se producen en CENS.

  • Identificación de oportunidades de articulación de CENS con los entes externos en lo referente a la innovación.

La justificación de esta iniciativa es el diseño de una metodología que permita guiar la gestión de la innovación en CENS como movilizador y optimizador de los procesos y los nuevos retos empresariales. Así mismo, desde un enfoque de Grupo Empresarial, acorde con la declaración del nuevo sistema de capacidades organizacionales donde se da como lineamiento el posicionamiento de la Innovación transformacional en la cultura organizacional. Es necesario construir e implementar un método para desarrollar e implementar soluciones que cambien vidas y entreguen valor económico, social y ambiental. Además, con una mirada normativa y de cumplimiento a las exigencias externas (ITA: Índice de Transparencia y Acceso a la Información), compañías como CENS están llamadas a evaluar, implementar, hacer seguimiento y llevar a cabo acciones de Innovación para dar respuesta a los componentes de Planeación, Generación y Producción asociados al mencionado tema. Esto incluye contar con espacios de ideación documentados y difundidos, donde se asegure la existencia de actividades orientadas a identificar, analizar, evaluar y poner en marcha métodos para aplicar procesos de innovación a fin de solucionar las necesidades organizacionales.

La gestión eficiente se realiza a través de la Metodología OKR (Objetivos de Resultados Claves). Esta permite a las organizaciones visualizar mejor sus prioridades y cómo se relacionan o no con las estrategias y objetivos más amplios de la empresa, aclarando qué hacer y por qué hacerlo.

Desde sus inicios, CENSNNOVA ha incursionado en prácticas novedosas en sus líneas de acción y gestión en la organización y sus grupos de interés, propiciando innovación abierta, como:

  • Metodologías ágiles para seguimiento y desarrollo de proyectos de CT+I (Scrum, Power BI, Planner, OKR).

  • Uso de inteligencia artificial y hologramas para campañas de activación y transformación de Mindset.

  • Transformación del mindset ágil mediante productos digitales (podcast, audiolibros, e-books y producción audiovisual).

  • Design Thinking + Lego Serious Play, para actividades de ideación y co-creación.

  • Técnicas ágiles (Storytelling y pitch) para presentación de proyectos CT+I (Lean Start up, planificación en “servilleta”) y para la captación de inversionistas y/o cooperantes.

  • Speed Reading ágil, para generación de conocimiento rápido.

  • Medición del estado de madurez de la innovación con la metodología Diamante.

 
 
 

CENS obtiene el tercer lugar en el Premio Nacional CIER de Innovación en N-TECH 2025, un evento clave para el sector energético. Este logro reconoce el compromiso de la empresa con la transformación digital y la transición energética.

 

CENS Grupo EPM, 1° y 2° lugar en los premios de innovación CIER 2024.

 

En los premios de la CIER – COCIER, CENS fue reconocida como una de las 5 empresas más innovadoras del sector energético en Colombia. Se destacó su capacidad para impulsar soluciones creativas en sostenibilidad, transformación digital y energía inteligente.

 

CENS recibe la distinción a la “Mejor acción de fortalecimiento económico en la región” de la UDES. El reconocimiento se otorgó a la estrategia “Energía para emprender”, destacando sus iniciativas de formación, equidad de género e innovación.