En CENS tenemos un reto que no admite pausa: reducir las pérdidas de energía. Este indicador es esencial para la sostenibilidad, la eficiencia operativa y la calidad del servicio que entregamos al territorio. Y como los desafíos grandes requieren ideas aún más grandes, desde CENSNNOVA estamos trabajando de la mano con el equipo de Control y Reducción de Pérdidas de Energía (CRPE) para acelerar soluciones reales y medibles.
Para lograrlo, dimos inicio a una serie de cuatro bootcamps intensivos, diseñados para mezclar creatividad, tecnología y metodologías ágiles al servicio de un mismo objetivo: encontrar oportunidades de mejora y crear prototipos funcionales que ayuden a mover el indicador. Ya completamos dos de los cuatro workshops… y el avance ha sido notable.
Bootcamps con enfoque: iterar, prototipar y validar

Estos espacios están pensados para pensar distinto y actuar más rápido, utilizando herramientas que permiten profundizar en el problema y avanzar con intención.
1. Promptotyping para llegar al problema real
Antes de plantear cualquier solución, necesitamos claridad sobre qué vale la pena resolver.
Con el apoyo de IA generativa y técnicas de promptotyping, iteramos rápidamente sobre escenarios, fricciones y puntos críticos del proceso actual. El objetivo es identificar problemas transversales que puedan ser abordados con tecnología.
Este enfoque nos permitió priorizar de forma más inteligente, aterrizar hipótesis y visualizar ideas que normalmente tardarían semanas en construirse.
2. BPMN para mapear el proceso de principio a fin
Una vez identificadas las oportunidades, pasamos a lo técnico.
A través de modelado BPMN, trazamos el proceso real, incluyendo roles, decisiones, tiempos, barreras y puntos de control. Este mapa es fundamental para entender dónde puede impactar la tecnología y cómo integrarla sin afectar la operación.
3. Prototipos con intención (no simples maquetas)
Con el análisis claro, los equipos comenzaron a diseñar prototipos enfocados en resolver los problemas priorizados.
No son soluciones finales: son versiones rápidas creadas para validar si la idea realmente puede aportar al control y reducción de pérdidas.
Avances obtenidos en los dos primeros bootcamps
Aunque aún no entramos en la fase final, los resultados son muy prometedores:
• Identificación de patrones y puntos críticos del proceso de CRPE.
• Definición de mejoras potenciales que pueden automatizarse.
• Mapeos BPMN completos que aclaran el flujo operativo.
• Prototipos iniciales listos para entrar a diseño, pruebas y retroalimentación.
• Un lenguaje común entre CRPE y CENSNNOVA, clave para avanzar con mayor velocidad.
Este ejercicio confirma algo fundamental: la innovación no es un área aislada. Avanza cuando se construye con quienes viven el proceso día a día.

Lo que viene
Faltan dos bootcamps más, donde pasaremos de las ideas a prototipos listos para validación profunda junto al equipo de CRPE. La meta es clara y compartida: crear soluciones que realmente impacten el indicador de pérdidas, con tecnología útil, procesos más afinados y desarrollos que respondan al contexto operativo de CENS.
En CENSNNOVA sabemos que la innovación no ocurre en un laboratorio. Ocurre en los problemas reales, en las personas que conocen dónde duele y en los equipos que se unen para crear algo mejor.
Y esto… apenas comienza.















